Registro el viernes 23 de febrero de 2024 —vigésimo quinto
día desde que el asfalto de Guadalupe reclamara la integridad de mi hijo— como
la jornada del «punso térmico» y la culminación de mi primera investigación
técnica. En la habitación 503 del Hospital Regional Materno Infantil, la vida
de Mauricio Benjamín —mi «Guapo Ben»— se ha convertido en una «estabilidad
intermitente», un estado donde el éxito no se mide por el alta médica, sino por
el silencio momentáneo de los monitores de temperatura.
La Batalla de los Grados (01:30 – 09:00 horas)
La madrugada comenzó con una ofensiva biológica devastadora.
Según el «Registro Diario», a la 1:30 a. m. el termómetro escaló hasta los 38.7
°C. Se administró paracetamol para silenciar momentáneamente la rebelión de
un organismo que, tras la necrosis intestinal masiva sufrida el 1 de febrero,
lucha contra sus propios límites. El drenaje del sistema Penrose registró a esa
hora 113 ml, un flujo biliar constante que nos recuerda que las heridas
internas siguen su propio proceso de purga técnica.
La atmósfera sensorial de la mañana estuvo impregnada del
aroma metálico de la sangre. A las 6:00 a. m., el personal de enfermería
procedió a una nueva toma de muestras de laboratorio. Observo con inquietud el
patrón febril: a pesar de la Vancomicina iniciada el día previo para combatir
al Staphylococcus epidermidis, Mauricio volvió a alcanzar los 39 °C
a las 9:00 a. m., obligando a una vigilancia extrema sobre sus tegumentos
pálidos e irritables.
El Horizonte del Trasplante
Este 23 de febrero marcó el cierre de una investigación
intensiva sobre los Centros de Trasplante Intestinal. Durante los
trayectos entre las oficinas del INEGI y mis guardias en el 503, me sumergí en
la literatura científica para «sacarle la vuelta» a esa palabra que el Dr.
Cecilio pronunció y que resuena casi inconscientemente en mi mente: irreversible.
Mi labor documental me permitió identificar un mapa global
de esperanza técnica:
- Fundación
Favaloro (Argentina): Especialistas en el manejo multidisciplinario
del Fracaso Intestinal Crónico (FIC).
- Hospital
Universitario La Paz (Madrid): Pioneros mundiales en trasplantes de
intestino tras donación en asistolia.
- Opciones
Nacionales: Investigué protocolos en Médica Sur, Christus Muguerza y
el Centro de Trasplantes de la UANL, buscando una grieta por donde filtrar
la luz de la ciencia en un caso de síndrome de intestino corto.
El plan, analizado bajo el rigor de una persona que conoce el desenlace, comenzó a delinearse:
utilizar la Nutrición Parenteral Total (NPT) —que ese día se le colocó a
las 12:45 p. m.— como un «andamio químico» para ganar tiempo y masa muscular,
preparándolo para un trasplante multivisceral (hígado e intestino) en el
momento necesario. No aceptamos la sentencia biológica; la combatimos con datos
internacionales.
El Humanismo en el Limbo (11:40 – 13:38 horas)
A las 11:40 a. m., Mauricio recibió la visita de la pasante
de psicología, Regina. Sin embargo, la fatiga sistémica del niño frustró el
encuentro: cuando la psicóloga principal regresó a las 1:38 p. m., Mauricio
estaba sumergido en un sueño profundo inducido por el agotamiento y los
analgésicos.
Mientras mi hijo dormía en el 503, yo habitaba la dualidad
asfixiante del superviviente económico. Los registros de las 2:51 p. m. me
sitúan gestionando la compra de tóner para la impresora y manuales de trabajo.
Es la burocracia en la tragedia: mantener la maquinaria administrativa
funcionando para sostener el costo de los gastos en traslados y comidas fuera
de la casa, y el proceso judicial camina con la lentitud de un expediente
olvidado.
La jornada del 23 de febrero cerró con un Mauricio estable
tras su dosis de Vancomicina de las 11:00 p. m.. Nosotros, en la periferia,
seguimos uniendo piezas de un rompecabezas médico y legal que el asfalto
fracturó hace 25 días.
¿Cómo puede un padre procesar datos nacionales con precisión cuando su mente está calculando las probabilidades de éxito de un trasplante multivisceral en un hospital a miles de kilómetros de distancia?
