sábado, 10 de febrero de 2024

10 de Febrero: El pequeño Ingeniero | #Desdeel503

El pequeño ingeniero del cuarto 503
El sábado 10 de febrero de 2024 se registra en mi bitácora como la jornada de la «institucionalización del cuidado». Tras trece días del impacto inicial, la habitación 503 del quinto piso ha dejado de ser un lugar de paso para convertirse en un centro de operaciones donde el rigor técnico se mezcla con la fatiga logística. La atmósfera sensorial de esta mañana estuvo marcada por la anticipación del frío; los reportes meteorológicos anunciaban un descenso térmico, lo que nos obligó a gestionar el ingreso de colchas adicionales para blindar la cama de Mauricio contra la intemperie hospitalaria.

La Autoconsciencia Técnica de Mauricio

Observo un fenómeno humanizador y, a la vez, desgarrador: la transformación de un niño de 11 años en un monitor de su propia supervivencia. Los registros de comunicación con su madre detallan que Mauricio amaneció «preocupadillo». No era un temor abstracto; su ansiedad tenía un objetivo técnico: el drenaje. Los reportes consignan que Mauricio interrogaba a cada enfermera que ingresaba al cubículo para asegurarse de que las sondas estuvieran cumpliendo su función de extraer los fluidos de su abdomen devastado. Esta vigilancia infantil sobre la mecánica de su cuerpo dota al relato de una atmósfera de precocidad forzada por el trauma.

La Mochila de Trabajo

Identifiqué un objeto que simboliza perfectamente la dualidad que habito: mi mochila de trabajo del INEGI. En medio de la asepsia del hospital, este maletín contiene el rastro documental de mis dos realidades. A las 5:53 p. m., mientras custodiaba la cama 503, inicié una búsqueda frenética a través de mi esposa para localizar un folio específico.

 El rastro documental es revelador: dentro de la libreta, entre los manuales técnicos del instituto, reposaba un legajo de papeles donde se mezclaban números estadísticos con nombres y números telefónicos anotados a mano, junto a documentos de tránsito y del hospital Materno Infantil. Esa hoja de libreta, recuperada digitalmente a través de una fotografía a las 6:28 p. m., representa el puente entre el empleado que procesa datos y el padre que reconstruye el expediente judicial del caso.

El "Frescapie" y la Almohada

Este día se centró en la mitigación del dolor físico a través de objetos tangibles. Se coordinó la entrada de un cojín especial y «frescapie», sugerido por su tía Iris, para intentar que Mauricio descansara mejor las piernas, agotadas por la inmovilidad. Cada ingreso de estos objetos requiere un "permiso" administrativo, una burocracia del consuelo que obliga a bajar y subir por los elevadores del nosocomio, pasando el rigor de los guardias de seguridad.

La jornada cerró con una calma artificial. Mauricio logró dormir, mientras en la periferia, los relevos familiares se ajustaban como un engranaje desgastado pero persistente. El 10 de febrero termina con la confirmación de que la resistencia no es solo quirúrgica; es una batalla diaria por mantener la cordura entre legajos de oficina y bolsas de drenaje que un niño de once años cuenta como si fueran los segundos que le faltan para recuperar su libertad,

Pregunta para reflexionar:

¿Cómo impacta en el desarrollo psicológico de un niño el tener que asumir el rol de "vigilante técnico" de su propio equipo médico para sentir seguridad en su proceso de recuperación?

Bibliografía:

Expediente Judicial NUC

Conversación con familiares

Borrador al 29 feb 2024.docx

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